viernes, 24 de mayo de 2013

Muerte sin resurrección (1os capítulos): Prólogo


Prólogo


Tienes en tus manos la nueva novela de Roberto Martínez Guzmán; en esta ocasión, una historia policíaca repleta de asesinatos, pero también con tintes psicológicos. Roberto nos presenta una trama maravillosamente ambientada en dos ciudades muy poco comunes en obras literarias, Vigo y Ourense, y en una época del año tan conocida por todos como es la Semana Santa. El olor a incienso se siente en estas páginas impregnadas de sangre y venganza.
Dos son las mujeres que protagonizan el relato, ambas muy inteligentes. Conocerás a Emma, la mano ejecutora, una joven que mata a una serie de personas y que deja su sello en cada cadáver, una pelota de golf. No hay secretos a este respecto, Emma es la asesina, pero… ¿qué le lleva a cometer semejantes atrocidades? Eva es la encargada de descubrirlo, la inspectora de policía que irá tras la pista de la joven, la que tendrá que descubrir qué hay en la mente perturbada de la autora de tales crímenes. Emma y Eva te mostrarán que no todo es lo que parece y que a veces los buenos no son tan buenos, ni los malos tan malos.
Gracias a la ágil pluma de Roberto te meterás de lleno en esta historia, la saborearás y disfrutarás, y la leerás sin apenas darte cuenta de que el tiempo pasa a tu alrededor. Lee y descubre lo que esconden estas páginas, pregúntate qué es lo que puede haber corrompido tanto a una muchacha como Emma, ayuda a Eva a atrapar a la asesina y, cuando termines y cierres el libro, detente y piensa: ¿qué habría hecho yo en su lugar?
La narración en tercera persona permite que conozcas de mano de un narrador omnisciente lo que pasa por la mente de cada personaje en todo momento, permitiendo así que te adentres en la historia y reflexiones sobre cuáles serán los siguientes pasos de los personajes. Los capítulos intercalan la historia de Emma con la investigación de Eva, para así poder seguir cada paso de ambas protagonistas,  y también los de los personajes secundarios, muchos de ellos, víctimas de la asesina.
Decía la maestra del género, Agatha Christie: «La mejor receta para la novela policíaca: el detective no debe saber nunca más que el lector». Muerte sin resurrección hace gala de ello, pues el lector sabe desde el primer momento quién mata y, poco a poco, puede ir adivinando por qué lo hace, mientras que la inspectora tendrá que ir paso a paso por una senda de tragedia.
¿Puede el pasado justificar acciones atroces del presente? Quizá no siempre, pero a veces conseguir la paz del espíritu lo compensa todo. No te entretengo más y te animo a que pases esta página y te encuentres con las verdaderas protagonistas de esta historia, Emma y Eva, ellas te sabrán guiar mejor que yo. ¡Disfruta de la lectura!

(Natalia Navarro, administradora del blog  Arte literario)



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4 comentarios:

fus dijo...

Despuès de este pròlogo el libro cobra mas interès y suspense. Enhorabuena


un abrazo

fus

Roberto Martínez Guzmán dijo...

Gracias amigo, la verdad que el prólogo invita a leer.
Saludos!!!

Alexandra Blanco dijo...

Comenzando a leer ;)

Roberto Martínez Guzmán dijo...

Gracias, y espero que te guste!!!