sábado, 28 de mayo de 2016

CARTAS DESDE EL MALTRATO: Sinopsis, estructura y primeros capítulos




SINOPSIS: 
Montse sufrió durante varios años un cruel maltrato a manos de su marido. Primero psíquico y después, físico y sexual. Una vez que pudo salir de esa situación y rehacer su vida, decide dar a conocer el diario que escribió en aquellos años. 
Para este libro, ella aporta sus escritos y el autor, en ese momento su pareja, su experiencia como novelista para ponernos en antecedentes, narrar los períodos en los que no se conserva el diario y aportar las claves necesarias para entender la historia. El resultado es un documento único que refleja tanto el progreso en el comportamiento del maltratador como las sensaciones de la víctima cuando aún no sabe qué pasará al día siguiente o qué final tendrá la historia.
Esta es la tercera edición de Cartas desde el maltrato. En ella se incluyen las 256 cartas del diario original tal y como fueron redactadas en esos momentos, con el único filtro de una corrección de erratas. 

Estructura y primeros capítulos:

- III. ESPERANDO UN PAPEL
- IV. TODO SIGUE IGUAL
- V. EN SUS MANOS
- VI. ¿TRABAJO = INDEPENDENCIA?
- VII. DOLOR… Y ESPERANZA
- VIII. EMPUJADA AL INFIERNO
- IX. PREPARADA PARA MORIR
- X. A UN CENTÍMETRO DE LA MUERTE
- EPÍLOGO

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CARTAS DESDE EL MALTRATO: II. El divorcio


«Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien
 le hemos concedido poder sobre nosotros.»
HERMANN HESSE


Viernes, 07/07/2006, 02:17
«No puedo esperar más para decirle que no lo soporto, que no soporto cada vez que se acerca a mí para besarme, cada vez que intenta rozarme. Lo veo aquí en la cama, a mi lado, roncando, hace meses que intento que no me toque, porque no lo soporto. No me gusta nada de él, de hecho, me pregunto en qué demonios estaba pensando cuando decidí empezar una vida con él.
Uffff… ya no puedo más, estoy harta de sus regalos horteras, cada vez que mete la pata, cada vez que me insulta. No quiere que estudie, tan solo quiere verme aquí todo el día, y me siento tan encerrada… Me da miedo decirle que me quiero divorciar, pero es lo que quiero, no tener ningún vínculo legal con él, ser libre otra vez.
Hoy tuve otro de esos bajones de ansiedad, intenté bajar a por pan y volvió a inundarme esa sensación de querer morirme que ya casi se me está haciendo familiar. ¡¡¡Qué pena!!! Toda la vida luchando contra todo, para llegar a no saber ni ir sola por la calle, como si fuese un bebé, dependiendo de él para todo… me siento ridícula, no soy capaz de hacer las cosas que hacen las demás personas, las cosas normales, no creo que sea una buena madre… no puedo salir a la calle con mi niña, y es muy difícil explicarle lo que pasa. Todos los días mi niña me recuerda que todas las mamás de sus compañeros los llevan al colegio y van al parque, me siento absolutamente fracasada como madre y como mujer… pero tengo que correr el riesgo de empezar una vida nueva sin él, tengo que recuperarme de esto. No sé cómo me he vuelto así. Yo, tan independiente, con tantas ganas de hacer cosas, de vivirlas… ahora no soy nadie, no valgo como mujer, ni tan siquiera como persona. De mañana no pasa, tengo que decírselo ya, antes de que me vea vomitando por el asco.
Mañana….»


Sábado, 08/07/2006, 03:47
«Se lo he dicho, tras años pensándolo, al final se lo he dicho. Su cara era un mapa. Le he dicho que no le quería y su cara de asombro me ha dejado paralizada. Al principio me decía que no entendía… cómo puede no entenderlo? Después ha pasado a enfadarse y golpear las paredes, como otras muchas veces, y yo he seguido sin inmutarme, esperando a ver dónde acababa ese momento… y por último, se ha echado a llorar, suplicándome que no le dejase, que no sabía que iba hacer sin mí. Le he explicado que podíamos seguir siendo amigos, que tenemos una hija en común que no tiene la culpa de que a mí se me acabase el amor. No hace más que decirme que estoy confundida, que seguro que estoy enfadada por algo, que le perdone lo que haya hecho… pero que no le deje. Mi voz ha sido baja, tranquila, a pesar de los nervios que tenía, y la suya ha ido al alza en todo momento. Después ha empezado a buscar culpables… no se da cuenta de que hace años que ha ido rompiendo mis sentimientos?
No le he dicho que me daba asco cada vez que me tocaba, que me había convertido en lo que ahora era, que había vivido su total indiferencia durante años, mientras yo me iba muriendo poco a poco en silencio, y me encontraba absolutamente sola, aislada, mientras él seguía con su vida… y hoy me veo tan sometida a él que me asusto, es muy triste depender de alguien a quien no quieres para hacer cualquier cosa, incluso bajar al portal.
Me tengo que recuperar, pero no va a ser fácil. El primer paso lo he dado, lo quiero fuera de mi vida ya. Lo he dejado en el comedor, llorando, hablando solo, sabiendo que esta noche no voy a poder dormir. No es fácil decirle a alguien después de seis años que no le quieres, pero en su caso se lo ha ganado a pulso, llevo años perdonándole cosas, dejándolas pasar, aguantando callada, y encerrándome en mí misma hasta el punto de no saber cómo salir de todo esto. Sé que ahora la soledad va a ser incluso física, pero quizás me sienta mejor y pueda empezar a organizar mi vida mejor, quizás pueda estudiar, incluso sonreír sin miedo a que después me suelten un sermón sobre cada una de mis sonrisas.
Esta noche no estoy bien, nunca me ha gustado hacerle daño a nadie, al revés, siempre he preferido recibir yo los golpes por duros que fuesen, antes que ver a alguien de mi alrededor como yo tantas veces me había sentido. Pero esta noche no he podido evitarlo, no podía vivir más esta mentira.
Mi mente…»


Domingo, 09/07/2006, 00:23
«Lleva todo el día preguntándome por qué, y la verdad es que me esfuerzo en explicarlo, sobre todo siendo lo más sincera posible.
Sabe que no ha sido bueno conmigo, que me ha ignorado estos últimos años de convivencia, que nuestras discusiones son constantes, que hace mucho tiempo que no soy feliz.
Está llorando aún ahora, y eso que llevo más de hora y media hablando con él, intentándole hacer ver que es lo mejor para los dos… qué lástima ver al padre de mi hija tan destrozado, llorando como un niño, porque además sé que en el fondo querría borrar de mi memoria todas las cosas por las que he tenido que pasar, las humillaciones, la soledad, todo el daño que él y su familia me han hecho de manera constante… pero ya no quiero ni puedo olvidar. Tan solo me gustaría que entendiese que me merezco otra vida, pero que dentro de esa otra vida no tiene por qué estar él excluido, porque nuestra niña estará siempre ahí, y deberíamos aprender a ser amigos por su bien.
Me ha pedido pasar aquí la noche, le he dicho que no, que prefería que estuviese en el sofá, y desde allí se escucha su llanto.
Sé que es lo mejor…»


Lunes, 10/07/2006, 01:36
«Por fin me ha llegado la carta del Colegio de Abogados… me han concedido el abogado de oficio!!! Estoy deseando concertar una visita con él para que esto acabe cuanto antes. Cuando se lo he dicho, su cara no se ha inmutado, simplemente me ha dicho que llamase y le pidiese hora… quizás al final se va haciendo poco a poco la idea de que esto se acabó, de que no podemos seguir juntos.
Estoy tan cansada esta noche…»


Martes, 11/07/2006, 01:46
«Parece entender en cierto modo todo lo que me ha llevado a tomar esta decisión, aunque no lo comparte. Está dispuesto a luchar por mí, a seguir intentándolo, a pesar de que claramente le he dicho que no tenía nada que hacer. Pero bueno, la cuestión es que se haga a la idea pues estuve informándome sobre el «Divorcio Express», y creo que es justo lo que quiero. Ahora tengo que encontrar la manera de explicárselo a mi pequeña, de una manera también clara, tan solo tiene cuatro años y medio pero estoy convencida de que será capaz de entenderme, pero aún no estoy preparada.
Quique parece estar hoy mucho mejor, de hecho, lleva todo el día esforzándose en estar agradable e incluso se ha ofrecido a hacer la cena. Le he dicho que esta semana buscaría abogado, aun sabiendo yo que ya lo había solicitado anteriormente y me lo habían concedido, y ha estado de acuerdo. Ha jugado un rato con mi niña y después la ha acostado. Me dice que hoy ha estado muy mal en el trabajo, que Fran le ha preguntado qué le pasaba. Me repite constantemente que no le deje, que hará lo que haga falta… pero es tan tarde ya…
Ha venido hasta la habitación, me ha suplicado que le deje dormir aquí, que no va a tocarme pero que necesita sentir mi cuerpo a su lado, que no sabe dormir sin mí… me siento tan culpable de verlo tan derrotado… Pero no, debe acostumbrarse a dormir solo, a vivir solo. Escucho los ronquidos de mi pequeña. Me duele tanto la cabeza… pero sé que lo que hago está bien. Ya no lo quiero, hace tiempo que no siento nada por él, y en el fondo él lo sabe, me ha hecho tanto daño... se le pasará. Ahora está muy mal pero se recuperara, lo sé…
Acaba de salir de mi habitación. No dejaba de acariciarme las manos y los brazos, mientras yo me esforzaba en explicarle que no quería que aquello continuase de ningún modo. Al llegar de trabajar me ha dado un beso, como si no hubiese pasado nada, no entiende que eso ya no puede hacerlo? Esta mañana he conseguido la cita con el abogado de oficio para el divorcio y cuando se lo he dicho su cara ha contenido un gesto de impotencia terrible. El abogado me ha dicho que teníamos que redactar el convenio para presentarlo en los próximos días.
Esta noche he cogido los libros para estudiar, tengo que ponerme las pilas… Mi niña me pide ir al parque, que le lleve yo al cole… no entiende cómo las demás madres pueden hacerlo y yo no, y no sé cómo explicarle esta fobia absurda que me impide hacer lo que cualquier persona hace… no sé cómo explicarle que no soy capaz de salir sola a la calle, a veces me da la sensación de que preferiría estar muerta. Me siento tan cobarde…
Mañana nos espera el abogado… ya le he dicho lo que quería por teléfono… la verdad es que no quiero que él salga perjudicado…»

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Divorcio Express: modalidad de divorcio, instaurada en España en el año 2005, mediante la cual las parejas consiguen la sentencia disolutoria en un plazo aproximado de tres meses. Para poder acogerse a ella, la separación debe ser de mutuo acuerdo y cumplir unos determinados requisitos.
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Miércoles, 12/07/2006, 12:32
«Esta tarde nos ha podido recibir el abogado. Quique ha aceptado todo cuanto él decía, tranquilo, entendiendo perfectamente la situación. El abogado no es la joya de la corona pero por lo que él mismo dice el divorcio de mutuo acuerdo no trae ningún tipo de complicación, de hecho ya hemos redactado el convenio regulador, pues tanto él como yo queremos un régimen abierto de visitas. Yo no quiero nada, mis manos me darán todo cuanto necesito para vivir… tan solo tendrá que abonarme la pensión de manutención de la pequeña, y la mínima. Realmente, tan solo quiero que mi vida empiece de nuevo sin él… Estoy verdaderamente contenta de que ya se pueda presentar la demanda de divorcio.
Él ha estado toda la tarde y noche callado, impasible, ni tan siquiera hemos hablado de la visita al abogado, pero me da igual... por fin empiezan los trámites!!!
Creo que esta noche por fin podré volver a soñar mientras duermo, y mañana planificaré mi nueva vida...»


Jueves, 13/07/2006, 04:52
«No puedo dormir. Quique ha tenido problemas en el trabajo. Dice que tiene neuras, que hace las cosas mal porque no sabe lo que hace… Ha discutido con un compañero, no lo soporta. Lo he escuchado dar vueltas en el comedor, durante más de una hora, hasta que de nuevo ha aparecido en mi habitación, pidiéndome un abrazo, una simple caricia. Sus ojos están tan enrojecidos e hinchados que se me parte el alma al verlo. Lo he abrazado, para reconfortarlo, pero él ha intentado aprovechar la situación para sobarme… Dios, no entiende que no siento nada!!!
Lucho todos los días contra la grima que me invade cada vez que me toca con intención de excitarme. No puedo. Ni tan siquiera puedo fingirlo ya. No lo entiende, quiere una oportunidad de hacerme el amor… para qué? Ni tan siquiera me provoca un leve impulso. Sus manos han temblado mucho esta noche. No me da buen rollo esa actitud. Me he sentido acorralada. He aprendido con el tiempo a esconder el dolor, el miedo, el asco… pero también a mantenerme impasible ante él. He tomado una decisión y la voy a mantener hasta el final… sus súplicas y lloros acabarán el día que se dé cuenta de que no vale la pena tener al lado a quien no te ama. De momento no se da cuenta, pero se la dará. Esta noche no ha hablado con su niña, simplemente ha dejado que le diese el beso de buenas noches. Vaya tela. Le tenía preparada la cena. Ha cenado en silencio. Después me ha contado todo el rollo del trabajo.
La verdad es que no le estaba escuchando con atención, mi cabeza estaba con mi hermana, mientras recordaba que me había dicho que Sergio se encontraba mal, que le dolían las cervicales, que no se le pasaba y que tenía que ir al médico, seguro que es una contractura por el estrés.»


Viernes, 14/07/2006, 02:58
«Otro interminable fin de semana empieza. Madre mía qué pesado es. Me he acostado a dormir la siesta y cuando he querido darme cuenta estaba a mi lado, rodeando mi cuerpo con sus manos, tocándome el pelo, y acariciando mis pantorrillas. Intento ser suave cuando aparto sus manos de mí, intento no ser desagradable, pero lo toma como un juego y al final tengo que ser fría y cortante, sintiéndome terriblemente incómoda.
La niña ha venido a la habitación y él ha aprovechado para besarme a traición y decir mil veces cuanto me quería delante de la niña. Hoy tenía que haber ido a trabajar pero finalmente ha decidido no hacerlo. No tenemos un duro y él prefiere quedarse aquí a controlarme, esto es increíble, a pesar de saber que no puedo salir de casa, se queda aquí de manera constante.
Esta tarde me ha llamado Jose, es una alegría escuchar una voz tan llena de vida, tan alegre y divertida al otro lado. Me cuenta sus problemas y así, de paso, hace que me olvide un poco de los míos. Quique ha estado escuchando desde el pasillo, pensando que yo no me daba cuenta, y aun sabiendo que tan solo es un amigo, a la hora de cenar me ha preguntado que había hablado con él, me ha dicho qué derecho tenía él de llamarme, que no entendía por qué yo tenía que hablar con otra gente, aunque fuesen amigos míos. Estos interrogatorios hace ya un tiempo se han vuelto constantes y cada vez me agobia más.
Hace apenas media hora ha vuelto a llamarme Jose, acababa de salir de trabajar, y le apetecía saber cómo estaba antes de irse a dormir. La verdad es que nos llevamos muy bien, siempre nos hemos llevado bien. Es un chico encantador, aunque tiene un grave problema de personalidad no perfilada y por eso necesita el constante apoyo de una persona que le diga lo que está bien y mal. Justo después de colgarle a él, me ha llamado César desde Londres, se siente muy solo tan lejos de su casa y lo veo normal. Quique se ha apoyado en el marco de la puerta de la habitación mientras hablaba con él, me ha hecho sentir tan mal sin tener por qué.
Después un nuevo interrogatorio, y sus manos han vuelto a temblar de una manera rara… me ha dado miedo. Se ha sentado sobre mi cama y me ha acusado de tener algo con ellos, cosa que sabe de sobra que no es cierta. Sus ojos estaban enrojecidos y olía repugnantemente a cerveza, no quiero habituarme a ese olor, me da asco. Me ha negado una y otra vez que hubiese bebido más de dos cervezas, pero no me creo nada… Ha vuelto a intentar besarme, pero esta vez sus manos me han lastimado el cuello… Después ha vuelto a venir llorando, pidiéndome perdón, diciéndome cuanto me quiere, que no puede vivir sin mí, que no me hace daño aposta… yo reprimo mis lágrimas porque sé que pronto todo esto acabará… el agobio, el control, el acoso, el miedo, la violencia...  pronto acabará.»

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César: Amigo de Montse. Se siente muy solo porque, en pocos meses, ha sufrido la separación de su pareja y un traslado forzoso a Londres por motivos laborales. Persona independiente y triunfadora, a diferencia de Jose no necesita hablar con alguien por necesidad sino por aburrimiento, y no llega a darse cuenta de la situación que vive Montse en ningún momento.
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Sábado, 15/07/2006, 23:51
«Todo el día encerrada en casa, viéndole tumbado en el sofá, viendo como mi pequeña se desesperaba por ir al parque. Ni tan siquiera se digna a contestarle cuando le habla, le agobia según él. He recibido una llamada de Jose, tiene una de sus crisis de identidad. Jajaja… le encanta complicarse la vida sin razón. Esa llamada me ha costado mil explicaciones, parece que Quique no quiere entender que pueda tener amigos sin más. No pienso dejar de hablar con la gente que me une una amistad y que además está lejos, es mi única conexión con el mundo exterior. Me ha vuelto a pedir que me piense lo del divorcio… como si no estuviese más que pensado!!! Me paso la vida limpiando y recogiendo cosas, es incapaz de mover un dedo. » (…)

2:37
«Joder, he tenido que dejar de escribir porque ha aparecido por aquí y además exigiendo leer lo que estaba escribiendo. Qué cansado es todo esto!!! Me ha gritado, he tenido que cerrar la puerta de mi niña para que no despertase. No he bajado la mirada ni un momento, pero he notado un latigazo de ansiedad inmenso. Ha golpeado la pared, insultándome, diciéndome que era una zorra y que tenía algo con Jose, que seguro que ya me lo había tirado. Es increíble… no puedo salir de casa pero me voy tirando a la gente por ahí.
Después se ha ido, y cuando ha vuelto, ya con su inconfundible olor a cerveza, ha llorado, ha suplicado, cogiéndome de los hombros y zarandeándome. Estoy alucinada. ¿Qué hace? No me gusta que me toque con esas temblorosas manos y esa desesperación en la mirada… he sentido miedo. He tenido que calmarlo. Me ha costado, de hecho no ha querido salir de la habitación y hoy tengo que escribir estas palabras con él sobre mi cama, vestido y bebido, roncando…
Creo que hoy no dormiré...»

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Creo que hoy no dormiré...: A partir de este momento, y debido al acoso de Quique, Montse suele pasar, cada vez más a menudo, las noches en vela. Para mantenerse despierta y entretenida, comienza a chatear a través de Internet. Esto propicia que entre en contacto con determinadas personas que irán apareciendo en sucesivas cartas, aunque ni adquieren una gran relevancia en su vida ni llegan a estar nunca al corriente de su situación personal.
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Domingo, 16/07/2006, 00:16
«Todo el día sola, pero por lo menos tranquila, con mi pequeña, jugando. Me ha contado que ayer escuchó gritar a papá y que se asomó a escondidas. Me pregunta por qué lloraba papá. No sé cómo explicárselo. Noto miedo en sus ojos, pero le tranquilizo, confía en mí, así que la tranquilidad vuelve a su carita, pensando que papá tan solo se había enfadado por cosas del trabajo. Se me ha hecho un nudo en la garganta, he estado a punto de llorar.
Pero ya pronto todo esto se acabará y empezará una nueva vida para nosotras. Sin gritos, sin olor a cerveza, sin ver cómo ignora a su hija de una manera brutal. La risa de mi pequeña se ha convertido en mi mayor fuente de vida, cuando hacemos los deberes juntas, cuando jugamos con cualquier cosa. Me estoy dando cuenta de que todo eso se acaba los días de cada día a las siete y poco de la tarde que él llega. Entonces le molesta todo, que nos riamos, que haya juguetes en medio, que me suene un mensaje en el móvil, aunque sea de mi hermana… todo es un estorbo últimamente.
Hemos salido a comprar, después hemos parado en una cafetería, donde no ha faltado la cerveza de turno, seguro que no es ni la tercera ni la cuarta del día… Después de nuevo en casa. Esto empieza a ser todo lo contrario a un símil de hogar. Mi pequeña me habla en bajito para no molestar, y cuando Quique se dirige a ella, normalmente ya a gritos, mi niña le responde mirándome a mí, con miedo en la mirada, y eso me enerva… todo esto está acabando con mis nervios… estoy tan cansada!!!
Mi niña quería ir hoy al parque y de nuevo se ha quedado en casa…»


Lunes, 17/07/2006, 01:12
«Otro puto lunes. Otra vez la misma puta conversación, la llorera, la pérdida de nervios… y después las disculpas, el espiarme. Escucho cómo ronca, pero no puedo dormir... qué coño me pasa? No hay nada que solucionar, no siento nada por él… qué quiere que haga? Me dice todo gracioso que dónde voy tan maquillada… si espero ver a alguien… yo que no me maquillo nunca!!! ¿No puedo salir de casa y me pregunta a dónde voy?
Joder, esto es surrealista, me quiere volver loca… intento no ser desagradable… al revés... generalmente soy hasta agradable, le pregunto cómo le ha ido el día, qué tal en el trabajo… pero siempre todo mal, todo le ha ido mal, está muy jodido y eso le impide trabajar bien, se pelea con los compañeros por mi culpa, por cómo lo estoy haciendo polvo… «y mientras tú por ahí, intentando pillar algún rollo»… yo??? Debo ser imbécil, porque cuando todas las chicas se divertían yéndose con unos y con otros, yo andaba siempre con novio formal y después voy de imbécil y me caso. Jamás he entendido que la gente fuese infiel, de hecho, yo preferí decirle que ya no sentía nada por él, a jugar con sus sentimientos… y dice que busco una aventura???
Hoy hablé con Jose, me ve hecha polvo, pero tampoco le doy detalles del porqué, he aprendido a callar mi dolor, además él es muy inestable emocionalmente y se ahoga en un vaso de agua. La verdad es que es el único momento agradable del día, el único en que me siento útil, el único en el que me dicen: «…me he sentido mejor después de hablar contigo», porque ya no me siento bien ni cuando hablo conmigo misma…»


Martes, 18/07/2006, 23:55
«Ya estoy en mi habitación, prefiero la soledad y poder soñar despierta como cuando era pequeña, nunca aprendí lo que mi madre tantas veces me explicó, me parece estarla oyendo: «hija, eres tonta, no existen los príncipes azules, deja de soñar y confórmate con encontrar a alguien que te haga medianamente feliz…» Y yo llevo toda la vida resistiéndome a eso, aunque quizás en el fondo tenga razón. Estoy sumida en un mundo de sueños absurdos, creado por mi estúpido romanticismo, el que me hizo aguantar durante años la tortura de sentirme ignorada, esperando la llegada de ese absurdo príncipe azul que no llegaba nunca… que no existe. Sabes mamá, me gustaría que estuvieses viva aunque solo fuese para escuchar tu fría voz diciéndome que nunca agachase la cabeza, ya que si había alguien en aquella familia que se había ganado aquel derecho era yo, que me pase mi niñez trabajando, sin quejarme, luchando contra todo y todos por sobrevivir, totalmente aislada, pero viva… sabiendo como todo el mundo se aprovechaba de mí, a la vista, y no haciendo nada para evitarlo… y ahora esto???
Solo quiero tener la oportunidad de vivir una vida normal con mi pequeña pero, por lo visto, ni eso puedo…»


Miércoles, 19/07/2006,  03:27
«Hoy ha llamado el abogado…. vamos a presentar el divorcio, por fin!!! Dios, quiero que esto acabe cuanto antes, que él encuentre rápido a una chica y sea muy feliz, y que me deje vivir a mí con mi niña, sin pedir nada más, sin desearle nada malo… jamás pensé que ser honesta me trajese alguna consecuencia.
Quique estaba tranquilo, casi deseando que llegase el momento de firmar, hemos repasado con el abogado los términos del divorcio, mañana a primera hora tenemos que ratificarlos en el Juzgado, y no hemos puesto ningún inconveniente. Eso es lo que yo quería, una cosa civilizada, tranquila, tan solo pensando él lo mejor para mi niña, dejando de lado todo cuanto le pudiese hacer daño… en el fondo es su hija, y tiene derecho a tener contacto con ella, además, no quiero que nadie más sufra en todo esto.
El abogado estaba contento, parece que todo funciona al fin!!! Joder, sigo sin poder dormir, y ya tengo una ojeras que casi no puedo disimular ni con maquillaje. Estoy horrorosa pero pronto acabará todo y empezará una nueva vida para mí… y en esa vida volveré a soñar que existen los príncipes, y la magia, y todas las cosas que no se pueden comprar con dinero… he aprendido a ser tan pobre que ya no le pido dinero a la vida, tan solo tranquilidad… es patético no tener ambición, pero la verdad es que creo que lo único que necesito es mirarme al espejo y no verme tan asquerosa… no me reconozco, estoy tan vieja y fea… apenas me acuerdo de cómo me maquillaba, no sé esconder estos años de abandono total…»


Jueves, 20/07/2006, 03:23
«Hoy hemos ido al Juzgado, teníamos que ratificar el convenio para que el divorcio se concretase y se hiciese efectivo. Los dos nos hemos ratificado. La jueza nos ha informado que en un plazo aproximado de tres meses el divorcio será efectivo.
He suspirado con alivio cuando le he visto firmar pues, en el fondo, tenía miedo de que en el último momento se negase, y eso haría que las cosas se alargasen mucho más. Sí, hoy estoy un paso más cerca de mi libertad… de poder encontrar de nuevo mi camino, que no sé si será mejor o peor, pero será mío, el que yo elija, el que me apetezca.
La noche ha vuelto a estar marcada por los llantos y la desesperación, las maldiciones… y al final se ha encerrado en la habitación del fondo. Tengo miedo de que haga algo contra sí mismo, pero no puedo acercarme, porque sino pensará que esa es una buena estrategia y lo hará cada dos por tres. No, he hecho la cena para mí y mi niña y nos hemos puesto a cenar, le he preguntado si quería cenar y me ha dicho que no… bueno, seguro que después toma algo. Lo más importante ya está hecho, los papeles han sido firmados. Le he enviado un mensaje a Jose para decírselo… estoy tan contenta!!!
Tengo sueño pero me he acostumbrado a no dormir, y aún no sé muy bien por qué. Seguiré viendo un rato la tele y leyendo comics... a ver si me entra el sueño…»


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